viernes, 6 de enero de 2012

La evaluación en el proceso de enseñanza

*Hernández Ramírez Catalina

La evaluación tiene una estrecha relación con la práctica docente y la educación. Generalmente en todo proceso educativo existe una valoración que permite al evaluador comprender y mejorar su manera de proceder, sin embargo las diferentes interpretaciones que pueden tener los evaluadores acerca de ésta genera desviaciones de su finalidad. En un centro educativo pueden realizarse infinidad de evaluaciones pero la objetividad del mismo centro pero dichas valoraciones no garantizan la objetividad del mismo centro. Así mismo es común que en la escuela, el alumno sea el único sujeto evaluado, siendo este la parte más baja donde se nota el peso de esta función. Para que exista un uso útil de la evaluación en las escuelas, la evaluación debe cumplir con ciertas características y manifestaciones que la conviertan en una forma de diálogo.

Miguel Ángel Santos Guerra, quien es Doctor en Ciencias de la Educación, catedrático de Didáctica y Organización Escolar en la Universidad de Málaga dedica esta obra para esclarecer los propósitos de la evaluación en los centros educativos. Con ésta, él pretende que los actores del proceso educativo, principalmente los profesores y futuros maestros comprendamos que la evaluación tiene que producirse un dialogo, una comprensión y una mejora de las formas de actuar. Esta obra está segmentada en cuatro importantes cuestiones relacionadas todas con la evaluación que son: patología, funciones, abusos características  y sugerencias. Santos Guerra pretende que el lector conozca las diversas manipulaciones, desviaciones, problemas y manifestaciones de las que son víctimas los procesos de evaluación en los centros educativos. Además él manifiesta que lo importante de la evaluación no es que se haga, ni siquiera que se haga bien sino que con ella se produzcan mejoras, cambios en cuanto a la manera en que se está procediendo.
Dentro de la obra, el autor sugiere al profesor que elementos debe él considerar cuando realice evaluaciones. Santos Guerra señala ciertas recomendaciones para que la evaluación cumpla con su finalidad y la práctica del profesorado tenga mejoras. La evaluación supone una plataforma de diálogo entre los evaluadores y los evaluados, entre diversos estamentos de los evaluados, entre los evaluadores y las diversas audiencias, pero el diálogo  tiene una doble finalidad por una parte trata de generar  comprensión del programa y por otra mejorar la calidad del mismo. Finalmente el diálogo se convierte así en el camino por el que los distintos participantes se mueven en busca de la verdad y del valor del programa.

El contenido temático de este libro me pareció de suma importancia porque  describe situaciones, en las que los evaluadores hacen un mal uso de esta herramienta tan amigable.  Santos Guerra narra experiencias que él ha tenido a lo largo de su preparación. Desafortunadamente puedo concluir que actualmente la evaluación  sufre de constantes abusos por las autoridades (maestros) quienes la mayoría no todos  aun en nivel Licenciatura, usan esta herramienta para controlar y oprimir a los estudiantes cuando ellos no están de acuerdo con lo que él dice.

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