Los adolescentes, ¿Cómo hablan? Y ¿Como escriben?
La comunicación es una necesidad para el hombre. Así, el lenguaje oral y escrito son dos maneras de comunicación sin mucha similitud y son básicas para un individuo, porque el ser humano logra comunicar sus ideas. “El discurso es una forma de uso de lenguaje” (Van dijk, 1997, El discurso como estructura y proceso, p22). Una forma de interacción verbal o escrita es usando el propio discurso, porque el discurso estudia la conversación y la escritura en cualquier contexto. La ambigüedad del discurso es diversa puede presentarse en delimitadas maneras, consecuentemente el discurso médico, político y cotidiano son ejemplos de comunicación distinta. Sin embargo la ambigüedad no culmina aquí, porque el discurso no se limita al uso del lenguaje, también se fomenta en la interacción comunicativa, al igual que ideas e ideologías.
La formalidad del discurso se limita específicamente al contexto en el que se desarrolla. Los lugares, las situaciones y el tiempo delimitan un discurso simple o un discurso académico. El propósito de un discurso es la interacción y la comunicación, donde, el emisor y receptor logren una conversación simple o compleja. El discurso escrito contiene una mayor complejidad que un discurso hablado, sin embargo, en la actualidad, los estudiantes hablan como escriben. Consecuentemente los escritos de los adolescentes presentan incongruencias, porque el discurso hablado es muy cotidiano.
Un aspecto importante del discurso es el sentido, porque el discurso académico no se apropia del mismo sentido que un discurso coloquial. “El aspecto crucial de muchas descripciones del discurso es el nivel de sentido, tal y como lo analiza típicamente la semántica”. (Van dijk, 1997, El discurso como estructura y proceso, p31). La estructura formal o informal define el enfoque que se le debe proporcionar al discurso. Sin embargo, el uso del lenguaje cotidiano no es muy recomendable para un discurso académico, porque la sintaxis ayuda a la realización de un discurso más completo y adecuado redactadamente hablando. “Es necesario advertir que en el lenguaje cotidiano también se utiliza el termino contenido para hacer referencia al sentido o a la información presente en un discurso” (Van dijk, 1997, El discurso como estructura y proceso, p31). También según sea el contexto discursivo, el sentido puede indicar de que o de quien hablar en el contenido.
La lectura y la escritura generan individuos críticos, consecuentemente el léxico utilizado por personas lectoras y escritoras incrementa benefactoramente. El esquema discursivo utilizado por estas personas desarrolla la habilidad de comunicarse correctamente, sin embargo, en la actualidad, los jóvenes no generan actividades retroalimentarías que eleven su criterio. El discurso académico y vernáculo tiene enfoques distintos, que se generan con la práctica constante de la lectoescritura donde el usuario del lenguaje va desenvolviéndose en un contexto más culto y adecuado. Sin embargo, en la sociedad, los individuos no se preocupan por mejorar su comunicación sólo por lograr transmitir un mensaje.
La interacción discursiva puede darse en dos ámbitos distintos, personalmente, (frente a frente), o bien de forma escrita, (lápiz y papel). El propósito es lograr comunicarse mediante algún tema, usando el lenguaje oral o escrito. Donde la formalidad del discurso la marca el contexto en donde se desarrolla el debate o el escrito. Una recomendación personal que brindo es realizar la práctica de lectura y escritura, porque estas actividades desarrollan un pensamiento crítico y un amplio lenguaje, consecuentemente, el discurso y la comunicación son más agradables y académicos. La solución de mejorar la comunicación esta en practicar lectoescritura con frecuencia.
Referencias bibliográficas:
“Van Dijk, 1997, El discurso como estructura y proceso”
No hay comentarios:
Publicar un comentario